CLAROSCURO

Claroscuro

El acontecimiento del tránsito vital

 

Por: Raissa Pomposo

 

Un cuerpo que camina a rastras y carga sobre su espalda el aparente peso del tiempo, en su aparente desnudez, en el aparente espacio vacío, para dar cuenta de la ligereza del viento, de la ligereza de la vida. Entre torbellinos, forcejeosy parálisis pareciera que dentro de un costal están contenidos los sueños: el misterio que se revela sólo a través de la danza con el reflejo de una misma, el misterio de un cuerpo que camina hacia el desierto del subconsciente, el lugar donde somos todo a la vez. Y es que hay tantas formas de atravesar la obscuridad, que terminamos de cabeza caminando sobre el cielo después de habernos sumergido debajo de la tierra tratando de comprender las raíces, la humedad y los nudos silenciosos que nos han constituido como seres vivientes.

​“Claroscuro” es una pieza de María Fernanda Baez(Luz y sombra danza teatro) en la que, a través de la dramaturgia de Cinthya Oyervides, el diseño de iluminación de Anayansi Díaz y la composición musical de Felipe Ignacio Noriega Alcaraz, las intérpretes-creadoras Rosa Villanueva y Paulina Espinosa se convierten en partículas lumínicas por sí mismas, atisbando un diálogo que va más allá de un dualismo laxo. Entre cabezas y pelvis, las vibraciones en el pecho, en las manos y en el estómago damos cuenta de la reverberación en las preguntas: ¿Dónde estoy? ¿Por qué soy? ¿Con quién soy? ¿Quién soy? ¿Somos?

​El espectro electromagnético al que llamamos “luz” se juega en escena como si se desdoblara el deseo de rebasar los límites del cuerpo, invitándonos a vivir la experiencia de la completud en el espacio, sin olvidar que su contraste acontece en cada uno de nuestros días al ritmo del movimiento de la Tierra y de los astros. Contrastes que habitamos emocionalmente, perceptivamente, ancestralmente. Vemos a dos seres devenir siembra, animal, mar, árbol; devenir Luna, Marte; devenir y trascender en corazón. Vemos a dos seres en la superficie del desierto onírico provocando el sonido del arado. Son semilla del universo interno.

Leemos “opuestos”, pero la pieza provoca unidad. En este sentido, cuando reflexionamos (o nos flexionamos una y otra vez) en lo que implica ser-obscuridad, lejos de apresurarnos a pensar en lo contrario a la luz, es importante retornar a la ausencia de esta como la posibilidad de crearla y también como un estado parcial de la existencia, pues los opuestos necesitan de la distancia. En cambio, el juego entre ausencia-presencia permite el acontecimiento como ontología de un tránsito vital.

 

La luz: expansión

Partículas

Movimiento

Creación de espacio

La obscuridad: valor máximo

 

Ser público nos lleva también a ser testigxs de lo que aparece ante nosotrxs, ahí nos implicamos irremediablemente. Así, me atrevo a decir que “Claroscuro” se compone de cuadros contemplativos y momentos de meditación profunda en la cual estamos inmersxs cual espiral. La experiencia completa permite una atención colectiva, pues se genera un campo energético en el que estamos dispuestxs a sostener el silencio, sostener la sombra,abrir la mirada auditiva y sentir lo que la piel tiene para manifestar, lo que la noche esconde.

La experiencia viva de la danza, posibilita incorporar y proyectar no sólo lo que estamos siendo crudamente, sino también las infinitas aristas de la fantasía, de la ficción, del movimiento no-lineal.  

¿Qué ocurre en el proceso creativo para conectar la cuerda entre el cielo y la tierra? Cuerpos expandidos y atravesados por el cordón umbilical que provoca su movimiento pendular, punta de lanza sobre la arena de nuestra memoria. En el amanecer se da la flexión y el arrastre, el desliz de una mano insistiendo en el gesto de la sonrisa y del absurdo. Umbrales, eclipses, una luna negra, dos seres flotantes en la negrura. Un surrealismo contemporáneo habitando la presencia lumínica y nombrando la lluvia de color imposible, de color caricia.

Hay procesos que, si no estuvieran escritos, la experiencia de la piel, de la carne, de los órganos, se encargarán de signar. Tallarán la atmósfera de nuestros gestos y andares, clavarán profundo el grafito de la lágrima, la pincelada de la sonrisa y del puño lanzándose con fuerza. El sueño gritará los cruces y nudos que se incrustan en los intestinos. Euforia, afortunado juego del ritmo sanguíneo que migra a la locura del tiempo (cotidiano o no) ¿Y si todo es un sueño?

 

 

Giro del viento en la hipnosis.

Exhalo.

 

 

 

         La

                                         desarticulación

                                                   de

 

                               la

 

noche

 

                                                                                                  …

CLAROSCURO

“Claroscuro” es una pieza acerca de la luz y la oscuridad, el duelo y la esperanza, el dolor y el placer. Es la exploración de fuerzas opuestas que habitan en un mismo cuerpo.

Esta pieza invita a la reflexión sobre la aceptación de la dualidad en nuestras vidas y en nuestra propia existencia.

Ciudad de México, Octubre 2024.

Dirección y coreografía: María Fernanda Baez

Dramaturgia y asistente de coreografía: Cinthya Oyervides

Música: Felipe Noriega

Iluminación y escenografía: Anayansi Diaz

Vestuario: Mario Marín del Río

Interprétes: Rosa Villanueva y Paulina Espinosa